Esto no es una historia de amor, el amor es sólo parte de ella, como parte importante se ha vuelto la compañía de este hombre en mi existencia. Con él los momentos se han vuelto intensos, fuertes, bellos, sin él la magia es mucha, la libertad excita, impulsa, crea; con él se vive y es todo, sin él la diferencia no existe, porque lo llevo cerca. En una temporada donde la búsqueda de compañía nunca fue la prioridad, aparece este hermoso ungüento del cual se puede prescindir, pero debo reconocer, es delicioso y reconfortante poder untar y llevar, sobre mi piel, a todas partes. Cualquier analogía se va al terreno de lo cursi, señal de que las cosas marchan sobre los caminos armoniosos del goce y la dicha, más que sentirme avergonzado, me siento orgulloso y motivado, pues para mí una “pareja”, ese ser que se te ha “emparejado” y ha decidido caminar junto a ti, es una excitante, indescifrable y constante prueba. “The world is not enough” de Garbage es el track que siempre suena cuando estoy por verle, la contradicción que emana de las emociones y de los sentimientos pudieran crear confusión pero al final no dejo que lo hagan, esto es simple, es, y es sólo la mejor casualidad que he convertido en causa. Habíamos acordado vernos para visitar en vísperas de equinoccio un lugar de gran relevancia espiritual ancestral, al final decidimos cambiar los planes y él me sorprende con una idea distinta, me cita en la estación Buenavista a un lado de Insurgentes cerca de un centro comercial y aparece tocando el Canon de Pachelbel a un solo instrumento, pero no por eso con menos sentimiento, veo sus gruesas cejas y la mirada seria con la que se comunica con el arco y la caja musical, sonrío y cuando termina de tocar suspiro, como siempre me saluda con un hermoso y honesto beso en los labios, es como un niño travieso, sincero y espera a que pronuncie algo, una respuesta, yo no atino que decir, aplaudo, como aplaudiría más tarde después de verlo participar con un grupo de teatro, en un centro cultural ubicado en la colonia Roma. Aplaudo y lo abrazo con gran intensidad. Volviendo dos días atrás, el trabajo se ha vuelto apasionante, lo he dicho varias veces, las lecturas que me acompañan también, finalmente le comparto a mi hermano y roomie los futuros planes y recibo su apoyo y sinceridad. Por su parte el señor violinista se ha sumergido en mi más honesto mapa mental, nos encontramos después de que digiriera todas las reflexiones que me nace aquí redactar, no sale huyendo, al contrario, me aproxima más, ¿a dónde?, no sé, de momento no le invierto energía a pensar en eso, mejor dejo que me muestre otro rincón de esta ciudad que tanto le provoca y evoca, me contagio de su emoción mientras digerimos algunos libros que le fascinan, nos perdemos en la caprichosa disposición de las estanterías del lugar, apreciamos la arquitectura de tan grande biblioteca, lo abrazo con gran intensidad. Como ya mencioné, después la noche nos alcanzaría caminando sobre la calle de Orizaba y todo el tiempo no dejé de pensar que su entrada en mi vida no pudo ser en un mejor momento.

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