18.5.09

Confesión 10: The Gay Label Today... P.1


Es una mañana nublada de esas que me gustan harto, que disfruto porque puedo sacar los abrigos pachones y “the long, long scarfs”, como diría mi “roomie”, dejando que el vuelo de la tela choque con el aire frío y se eleve siguiendo mis pasos por esta ciudad caótica. Al llegar a la oficina recopilo la información del fin de semana: Ignoro por completo los dimes y “diretes” de lo que “dijo y des-dijo” nuestro ex presidente Miguel de la Madrid y así me entero que ayer el grande Mario Benedetti emprendió un recorrido nuevo, ese del que nadie ha regresado para decirnos si existe o de que se trata (suspiro). Inmediatamente llama mi atención todo lo referido al festival de Cannes, incluida la actitud soberbia de otro grande, ahora del cine: Lars von Trier, pienso que habrá que ver “Anticristo” para poder digerir sus declaraciones en la conferencia de prensa que dejó perplejos a público y periodistas. Entre las notas destacadas también al respecto del festival me llama la atención que Alejandro Amenábar esté presentando su “proyecto más ambicioso” llamado “Ágora,” según la nota del periódico: “una cinta situada en el siglo IV después de Cristo que muestra el comienzo de la decadencia del imperio romano y el inicio de una nueva era.”

Curiosamente ayer fue 17 de mayo, el mismo día, pero de 1990 la Organización Mundial de la Salud admitió que la homosexualidad no era una enfermedad ni un desorden mental, por tal razón esta fecha se designó como el Día internacional contra la Homofobia. Obviamente las notas referidas al tema llaman mi atención, profundizo en internet y encuentro foros de opinión donde reconozco que el debate de tan viejo se nos ha ido de nuevo de las manos y ha adquirido una nueva tesitura, me da curiosidad como todos estos elementos revolotean en mi cabeza y me hacen escribir de nuevo una confesión.

Del origen de ser homosexual no pienso hablar mucho, puesto que carezco de las credenciales necesarias para poder argumentar bien mi sentencias, recopilando puntos de vista me he formado una explicación que conjunta sicología, genética, biología, historia, antropología e incluso metafísica, partamos de la idea de que la homosexualidad no es un tema del nuevo siglo, y tampoco es exclusivo del ser humano. En el nivel de la objetividad más pura, y del método científico mas certero, queda comprobado que homosexualidad se encuentra en otras especies animales. Vayamos ahora a la disciplina del estudio del hombre y reconozcamos las practicas homosexuales de nuestros antepasados, siempre citamos a los griegos, pero nos quedan lejos, cuando hay casos menos remotos como los “muxes” en Oaxaca, abramos los ojos a una realidad palpable: homosexualidad hay, hubo y habrá en todas partes.

En mi caso particular se sumaron circunstancias que definieron mi personalidad y a la larga desembocaron en el hombre que soy ahora, una de las múltiples máscaras que dan forma a mi rostro más honesto es la de homosexual y es una, como tantas, a la que no puedo renunciar, puesto que sería descarnar mi cara y la hemorragia me llevaría a la desesperanza. Me topo con el debate de la reproducción, dicen: hombre y mujer están diseñados para lograr el milagro de la vida, en las culturas orientales se habla del equilibrio, del ying y el yang, y la dualidad se repite en lo negro y lo blanco, en el norte y el sur, volvemos: hombre - mujer.

Con la cabeza agachada hace algunos meses me acerqué a mi tía y también doctora homeópata, acababa de salir raspado de mi relación más larga y una de las cosas que más me desanimaban al respecto era pensar que nunca sería feliz con un hombre, puesto que estaba rompiendo con esta dualidad y el equilibrio natural de las cosas. Mi tía sonrió al comentarle mi pena como diciendo: “patrañas”.Y entendí que la mujer más heterosexual, así como el homosexual más confundido, jamás podrán estar tranquilos hasta que comprendan que la dualidad se busca en uno mismo, hombre y mujer me habitan en su respectivas proporciones, biológicamente mi cuerpo reproduce estrógenos como testosterona, en su cantidades exactas para definir mi cuerpo y sus características, pero además en un nivel más espiritual, sicológico y cultural, llevo cargando todo el tiempo el negro y el blanco, el norte y el sur, lo bello es que por eso soy un ser de luz que puede aspirar al perfecto equilibrio y en equilibrio es como soy empático con cualquier ser humano, y no gracias a que me acuesto con una mujer. Concluyo entonces que una fémina argumentando que hombre y mujer son seres opuestos que deben complementarse, es una fémina que cree también y de antemano acepta que un hombre “no” la trate como su igual y eso es triste.

Así, ser homosexual hoy nos viene con descubrimientos nuevos, pero en medio de una educación arraigada que no suele ceder ante cambios imprevistos en el panorama. Por pura construcción social se asume que el hombre debe jugar con ciertos roles y suprime su lado femenino latente fomentando la desigualdad entre la propia especie, si bien dichos esquemas nos han hecho creernos dueños y señores del mundo, no quiere decir que sean los paradigmas correctos y nuestra realidad actual lo comprueba.

Miro pues al homosexual en México como un ser humano en la misma búsqueda que cualquier otro ser, pero que se enfrenta a una serie de contradicciones que pueden volver más caótico el viaje. Primero choca con al rechazo, de si mismo, de la familia y de la sociedad. Después, la ignorancia que pulula en nuestro país lo hacen presa fácil del pánico, gracias a la educación retrograda y cerrada que las religiones “malinterpretadas” han fomentado en su andar, lo convencen de que su situación es “anormal”, y eso lo vuelve un monstruo. Del miedo surge el odio y es en este punto donde el homosexual lleva a cabo su mayor metamorfosis, su catarsis total y toma la decisión que va a definir el resto de sus días y que va a repercutir en la forma en que se enfrente al mundo.
Puede el hombre con tendencias homosexuales alienarse a los paradigmas preestablecidos y ocultar a la “bestia” en un rincón oscuro donde nadie la vuelva encontrar, pero hemos visto en múltiples historias que cuando a una bestia se le encierra esta se enfurece y regresa colérica a dañar toda la estructura y se corre el riesgo de que cuando aparezca derrumbe el templo y destruya todo lo que hay alrededor. Puede ser entonces una mejor opción acercarse a esa parte homosexual que pretendía ocultar, a la ahora mal llamada “bestia”. Mejor opción sería conocerla y aceptarla para poder avanzar, por desgracia, y hay que ser honestos, generalmente lo que viene después no es más sencillo. (Continuará...)
Obra: Dalí

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