1.9.09

25.36 ESOS DÍAS LARGOS


Son aquellos donde se trabaja tiempo extra, no sólo en lo que se refiere al emocionante mundo de las carreras de caballos, si no que se abarca el proyecto del diplomado que iniciamos para el fin de semana, abarca también discernir y entender de donde vino esa reacción nefasta que le hizo los días imposibles a mi “wey”, de paso vino a “joder” una parte de la estructura. Las charlas con los amigos ayudan a desenredar la cabeza confusa y todo se vuelve simple poco a poco. Sirve mucho tener que hacer, sirve contar con amor a la distancia y sirve un poco de conciencia de uno mismo, un poco apenas, un poquito. Esos días largos de insomnio, de chaquetas mentales, de tendencia al drama, se van grises pero concluyen iluminados, compartiendo de nuevo secretos, que alejándome del orgullo, hacen que la amenaza de repetir los mismos errores, no ocurra y no se tropiece con la misma piedra. Esos días largos siempre ayudan a saber donde se encuentra uno parado, también quitan de golpe la soberbia y es reconfortante reconocerse imperfecto, y así, con ojo Remi, se apapacha el alma y se toma fuerza, porque sólo así es posible reconocerme de nuevo en mi “wey”, y dejar que ahora sea él quién me acompañe en eso de coser las heridas pasadas, y ocurre como conclusión no una evasión, si no un “confrontar la existencia” tan poderoso, que es palpable como eso de reflejarte en alguien más, dejar que te abrace, te haga suyo, te posea, cumple con una función terapéutica en el alma, y ayuda a dejar de lado el caos y encontrarle el sentido al mañana que no se espera.

No hay comentarios: